Cuando las cosas buenas son llamadas malas y las cosas malas son llamadas buenas, nosotros necesitamos un avivamiento. Cuando usted se levanta en la mañana y todo lo que ve y escucha a través de los medios de comunicación son malas noticias, definitivamente necesitamos avivamiento. Cuando los heroes y los lideres de nuestras comunidades fracasan, necesitamos avivamiento. Cuando nuestra nueva generación está negando un mejor mañana a las nuevas generaciones estamos en la imperiosa necesidad de un avivamiento.   El avivamiento no es un deseo es una necesidad reconocida, este comienza a nivel personal y puede convertirse en una transformación poderosa desde nuestra comunidad , grupo o Nación. Es duro duro decir quien inicie, pero en cada despertar espiritual Dios hace su parte y su pueblo hace la suya. Cuando el poder de Dios se conecta con la voluntad de Dios, esta da como resultado un explosivo despertar espiritual. Por lo tanto tenemos que estar dispuestos a hacer nuestra parte, esto es humillarnos a nosotros mismos, orar, buscar el rostro de Dios y arrepentirnos de nuestros malos caminos. El primer paso es humillarnos , al humillarnos nosotros mismos tenemos que tener en cuenta la realidad y hacernos un examen. Nosotros debemos evaluar nuestros patrones de pensamiento. Como discípulos de cristo debemos aprender de su ejemplo de humildad. Nosotros debemos tener una total dependencia de Dios. Una persona humilde debe expresar el amor a otros de acuerdo al modelo de Jesús en todas partes . La humildad no es el reflejo de nuestra apariencia . La apariencia exterior no refleja nuestro nivel de humildad, este viene de adentro hacia afuera. Está se trata de colocar a otros antes de nosotros mismos y de cuidar de las personas necesitadas en nuestra comunidad.

Nuestro segundo paso para el despertar espiritual sucede cuando oramos. De los intercesores brotan llamas de avivamiento , la oración engendra oración . La mayor oleada de restauración pasa cuando clamamos a Dios y esta da inicio al movimiento de los judios despues de 400 años de esclavitud ellos clamaron a Dios para su redención y Dios escucho sus suplicas. El levanto a Moises para sacarlos de la esclavitud.

Nuestro tercer paso tiene que hacerse mirando el rostro de Dios. En la medida en que nosotros maduramos nuestra forma de orar y escuchar la voz de Dios, nuestra lista de oraciones comienza a desaparecer, debido a que Iniciamos nuestras oraciones presentandonos a Dios con una lista de compras. Es hay donde descubrimos en la madures de la oración,   el deleite de tener un dialogo con nuestro amoroso Padre , mientras oramos buscamos su rostro primero, nos conectamos a nivel personal con nuestro Abba Padre y buscamos primeramente su reino.

Nuestra parte final para la busqueda de avivamiento es de regresarnos de nuestros malos caminos. Así como Daniel oraba insistentemente por ellos mismos y por su pueblo. Daniel fue un hombre santo y sinembargo incluyó en sus suplicas, oraciones de arrepentimiento de su pueblo. El oró por los pecados de la generaciones y se incluyó a si mismo en ellas. Tampoco nosotros no podemos pedir a Dios el cambio de una generación malvada si nosotros desobedecemos sus mandamientos. El arrepetimiento comienza en nuestra casa antes de afectar a la comunidad. Una vez nosotros tomamos estos pasos en nuestro corazón, el resultado sera que nuestras oraciones son escuchadas, perdonados nuestros pecados y sanada nuestra tierra. Hagamos nuestra parte para que Dios siempre haga la suya. Pidamos a Dios que una oleada de avivamiento comience en nuestros corazones, casa, comunidad, ciudad y Nación.

2 Cronicas 7:14

“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos: entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.”

Por el Pastor Jorge Cárdenas