Vida abundate - Iglesia Sobre La Roca KatyTodos tenemos una misión que cumplir en esta vida. Descubrir nuestra misión es sólo el primer paso hacia la dirección correcta en nuestra búsqueda de nuestro destino. Lidiar con el miedo y la preocupación puede paralizar su potencial. Con los años y en un reciente giro de los acontecimientos, person
almente evalué mi “cuota de temor”; por ejemplo, en los asuntos de familia y ministerio he experimentado altos y bajos; pero una cosa que no podré negar nunca y es la mano de Dios que siempre llega a mi rescate en los momentos más difíciles. También descubrí que uno de mis más escondidos pecados personales ha sido un patrón continuo de simple preocupación por las circunstancias. Sí, ahora soy un hombre de fe, conozco de Dios, amo al Señor, no tengo ninguna duda; la pregunta es: ¿Tomo las promesas de Dios como un cheque en blanco del banco de la fe? Ahora, esa es una pregunta difícil de responder claramente, especialmente cuando se trata de realidades duras y amenazas graves.

Para romper con el gancho del miedo, debemos estar determinados a escuchar la voz de Dios y obedecerla. Para escuchar su voz necesitamos tiempo de silencio ante su presencia. Tenemos que entregar todas nuestras preocupaciones y temores ante él. Este compromiso es mucho más fácil decirlo que hacerlo. Puedo decir: “Dios, necesito que intervengas pronto en este asunto”. Más tarde puedo irme pensando: ¿Está Dios realmente escuchándome? Y mi patrón de preocupación comienza. Sin embargo, Dios ha mostrado su fidelidad una y otra vez; puesto que en varias situaciones he descubierto algunas estrategias para romper con el gancho del miedo.

En primer lugar, no se compare a sí mismo o su situación con la de los demás. ¡Es una trampa! Puede terminar cuestionando la justicia de Dios. Por ejemplo, si estoy lidiando con una cuestión presupuestaria en el ministerio y sé de otros Pastores que tienen presupuestos impresionantes, tienen un montón de fondos en sus ahorros, tienen un alcance extraordinario a las misiones, normalmente planean eventos importantes y proyectos que requieren de muchos fondos y es injusto que yo espere que mi congregación haga igual o mejor. Aun así, podría pensar: Tal vez el otro Pastor recibe respuestas de Dios porque es posiblemente más obediente que yo. Sin embargo, encuentro a otros Pastores que tienen peores dificultades financieras que yo. ¿Son estos Pastores menos obedientes que yo? Por supuesto que no. Dios no hace ninguna exención de persona. Todos tenemos un trabajo particular que hacer y él quiere que hagamos un esfuerzo en la fe para lograr su propósito en nuestra vida.

Segundo, no renuncie al sueño de Dios para su vida. El miedo es un viento que golpea nuestras velas de la fe constantemente. Hay un montón de razones por las que debe dejar de seguir su sueño. Ninguno de estas es lo suficientemente justa para que se rinda. Cuando Dios asignó a Josué a conquistar la tierra prometida, él recibió dos mandamientos clave: Uno fue obedecer la palabra de Dios y dos, de ser valiente. Sólo haga su parte, que Dios hará la suya.

La tercera estrategia para romper el control del miedo tiene que ver con aprender a responder en el momento de Dios, en su tiempo. Sin duda, puedo decir de las muchas veces que el Señor me ha protegido de tomar decisiones muy equivocadas fue haciéndome esperar. Aprender a esperar es crítico si quieres ver la mano de Dios. Si quieres saborear su favor, debes aprender el concepto del tiempo de Dios. Aquí es donde nos volvemos inquietos y dudosos, podemos estar decepcionados, pero cuando vemos el signo de la victoria a unos cuantos metros por delante, empezamos a sonreír y seguir hacia adelante. Siempre confíe en el tiempo de Dios para que sea perfecto.

Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque Él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; Hebreos 13:5

Por el Pastor Jorge Cardenas