Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis; si a los dioses a quienes sirvieron vuestros padres, cuando estuvieron al otro lado del río, o a los dioses de los amorreos en cuya tierra habitáis; 
pero yo y mi casa serviremos a Jehová. Josue 24:15

Vida Restaurada - Iglesia Sobre la Roca KatyLa vida está llena de elecciones todos los días. Somos hoy la suma de las decisiones de ayer. Temprano en nuestras vidas, las decisiones fueron tomadas para nosotros por padres, maestros, mentores y otros. A medida que nos volvemos independientes de esas decisiones, debemos aprender a darnos cuenta de que nuestras opciones son realmente importantes. Las excusas y el culpar a otros por nuestras decisiones equivocadas deben terminar para que podamos mantener una vida productiva y significativa. Entonces, ¿cómo comenzamos a tomar las decisiones correctas? Primero aprende a lidiar con las prioridades, tus elecciones impactan a las generaciones futuras, y en tercer lugar, estudia cada opción para conectarte con el propósito de Dios para tu vida.

La vida se compone de prioridades. En primer lugar, debes comprender qué las prioridades impulsan tu búsqueda de tomar las decisiones correctas. Incluso las decisiones buenas y aparentemente sólidas a veces no cumplen nuestras expectativas. Suele suceder porque probablemente tenemos motivos egoístas. De hecho, siempre hay un grado de incertidumbre en las elecciones que enfrentamos. Sin embargo, si abordamos las prioridades en cada decisión, las posibilidades de hacer lo correcto aumentan exponencialmente. Antes de que Josué terminara su rol como conquistador de la tierra prometida, desafió a los israelitas a tomar la decisión de servir a Dios. Llegó a decirles que en cuanto a él y su casa estaban comprometidos únicamente para servir al Señor. Dejó en claro que tenían una opción, pero por lo que respecta a su familia y a sí mismo, la elección era clara.

Después de elegir servir al Señor, tu visión al mundo cambia. Comprometer tus elecciones a Dios y tener un sistema de apoyo y rendición de cuentas te ayudará a tomar las decisiones correctas. Recuerda, que cada conclusión que hagas afectará a los demás. Especialmente, tus hijos y las generaciones futuras se beneficiarán o sufrirán consecuencias. Por ejemplo, nuestro padre de la fe y el llamado amigo de Dios, Abraham, en un momento clave de su peregrinación en Egipto, dijo una verdad a medias para evitar la posibilidad de perder la vida. Isaac, su hijo, repitió la misma circunstancia. Pero aún más, su nieto Jacob resultó ser un engañador habitual hasta que luchó con Dios.

En definitiva, debemos reconocer el propósito divino de nuestra existencia. Dios tiene un plan para ti. Debe ser descubierto y realizado en cada aspecto de tu vida. Mientras oras por una decisión, pregúntale a Dios, cómo la elección correcta te conectará con su propósito y deseo. Dios nos desafía constantemente por su palabra. Por lo general, dice cosas como: ven a mí, escúchame, sígueme, conóceme, te mostraré, te guiaré, te ayudaré y siempre promete estar contigo.

Confía en su palabra y propósito para tu vida, incluso cuando estés lidiando con incógnitas y tormentas. Busca su presencia en cada decisión. Elige este día…

Por el Pastor Jorge Cardenas