bullet Sirviendo con prioridades

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En una entrevista con Barbara Walter, Oprah Winfrey indicó que optó por no ser madre para cumplir con sus demandas profesionales. Ella explicó que no quiso tener hijos que se quejaran por descuido a causa de su ocupado horario. Esa declaración honesta tiene sentido. Las personas deben darse cuenta de que servir a otros requiere la perspectiva apropiada con respecto a las prioridades. Antes de que salgamos a conquistar el mundo, debemos aprender a servir primero y servir bien a aquellos más cercanos a nosotros.

No hay ganancia personal en servir a extraños y al mismo tiempo descuidar a quienes conocemos personalmente. Lo que hacemos en nuestro círculo inmediato de familia y amigos impacta a otros. Si hacemos bien con los primeros, probablemente haremos bien con los segundos. Es un asunto de priorizar nuestro servicio. Es decir, si nuestra casa está en orden, podemos ayudar a nuestros vecinos a colocar en orden su casa. Debemos ser fieles con aquellos alrededor nuestro primero antes de ir a servir a otros.

El orden apropiado de servir a otros nos hace más productivos y fructíferos. Cuando aprendemos y aplicamos “primero lo primero”, nuestro servicio tiene un valor y propósito. Debemos servir a nuestra familia más cercana primero; luego debemos servir a los parientes y amigos más íntimos. Por último, debemos buscar oportunidades de servir a quienes estén en necesidad en nuestra comunidad.

Ciertamente, nuestro servicio depende de Dios. Jesús es el ejemplo más grande de un siervo. Debemos aprender a seguir su Espíritu para servir apropiadamente. Jesús como Señor y Salvador nos ofrece la gran oportunidad de servir con el amor y los principios eternos. Debemos tener a Jesús en el corazón para tocar a otros con nuestro servicio. Para recibir a Jesús en el corazón, usted Lo debe confesar con su boca y creer en el corazón que El pagó el precio de su salvación. Una vez que usted ha dado este paso, su vida es fortalecida por su propósito de servir a otros apropiadamente.

Recibir a Jesús en el corazón, usted Lo debe confesar con su boca y creer en el corazón que El pagó el precio de su salvación. Una vez que usted ha dado este paso, su vida es fortalecida por su propósito de servir a otros apropiadamente.


Pastor Jorge H. Cardenas M.C.C

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